domingo, 28 de septiembre de 2014

Valor y valorización en Marx: diferencia originaria temporal.

"La diferencia de valor la cual consiste en que el valor de la fuerza de trabajo y su valorización son, por tanto, dos factores completamente distintos”.

La cita del Tomo I, capítulo V, del Capital de Marx, refiere a que al incorporar el trabajo vivo sobre el trabajo pretérito, materializado, muerto, transforma el valor en valor que se valoriza a sí mismo. Se trata de rebasar un cierto tiempo de ocurrencia entre el trabajo muerto y el trabajo vivo, una diferencia temporal, social se debe agregarno es al nivel de un individuo, sino de un cierto promedio social, que, además, tiene un carácter de azar, cambiando constantemente sin que intervenga necesariamente la voluntad (El Capital T I, cap. I y X). No es siempre el mismo sector social, productivo y conjuntamente en la actualidad el predominio del capital de interés (El Capital, T III, cap. XXIV), el que produce y reproduce tal diferencia y momentáneamente determina la producción y reproducción de capital socialmente. 


Esta condición social es sustitutiva de cualquier vestigio de algún otro tipo de "modo" social, es decir, el capital construye y reconstruye su propio tipo de sociedad cada vez, cuestionándose o definitivamente sustituyendo toda otra experiencia social por la determinación preterizadora de la valorización, se cuestiona con ello otra posibilidad de mundo (si mantenemos la máxima de que la posibilidad es más alta que la realidad, una posibilidad no teórica, ni de promesa, sino real y advenidera desde la historia social).


La sustitución de mundos, como condición de la distinción entre valor y valorización, la cual se sostiene por sí misma como sujeto automático, como repetición del proceso del valor valorizándose a sí mismo , se da época al ponerse como tal condición, por primera vez, histórica, de la determinación material de la existencia, con un carácter del trabajo antes no existente: "...no basta, ni mucho menos que el capital se adueñe del proceso de trabajo en su forma histórica tradicional, tal y como lo encuentra, limitándose a prolongar su duración. Para conseguir esto, tiene que transformar las condiciones técnicas y sociales del proceso de trabajo..." ( ver El Capital, T I, cap. V y cap. XIV).

Tal condición cuando se analiza socialmente, Marx la denomina Acumulación Originaria, es lo que denominamos Re-Unir-Separando, para develar su dinamismo sistémico en el proceso de valorización del valor. Originaria como reiteración cada vez  de las condiciones para la valorización del valor y su transformación en capital.

Este sistema dinámico es temporalmente originario. Originario como preterización o como prehistoria. Su época de carácter capitalistica determina y cosifica, bajo la nueva modalidad del trabajo como trabajo asalariado y luego borrando toda huella material del trabajo en el capital a interés.  Entifica técnicamente transformando y reduciendo la relación social a "relación de una cosa" (mera relación entre magnitudes), mostrándose como un "fetiche automático", "dinero que alumbra dinero, sin que bajo esta forma descubra en lo más mínimo las huellas de su nascimiento" (El Capital, T III, cap XXIV).

La ausencia de huella se propone como un mecanismo eficiente, ante la evidencia positiva de la valorización sin limite cualitativo, esto es, la jornada laboral no es ya un límite para el proceso de valorización.


Esta condición revolucionaria constitutiva del capital, produce y reproduce, se produce y se reproduce, constituyendo la modalidad capitalística en la época contemporánea del capital a interés (ver Dick Bryan y Michael Rafferty: Money in Capitalism or Capitalist Money?), radicalizando y consumando la cosificación invasivamente, impidiendo toda experiencia como real que no sea la del capital y sus análogos: capital humano, capital social, emprendimiento, sociedad subsidiaria, superintendencias reguladoras, entre otras categorías operacionales, que modifican la vida cotidiana, ya sin acceso a otro tipo de experiencia social.


El Re-Unir-Separando preteriza, un pasado sin acceso al presente o al futuro, una pasado que que se "proyecta" a su pasado, un pasado pasado como realidad "presente". Tal determinación, de carácter inconsciente (El Capital, T I, cap. I, ver diferencia entre trabajo abstracto y trabajo concreto, o mejor dicho, valor de uso y valor - no pocos interpretes, poco atentos, confunden valor con valor de cambio o valor del trabajo), se constituye en una temporalidad alienada, que borra la huella material de la temporalidad no alienada, que de manera negativa es absorbida como fuerza de trabajo o capital a interés.


-Incorporar la "génesis extraeconómica del capital" como génesis histporica de el Capital, introducción de lo histórico en la analítica lógica de el Capital. Explicación de la "separación"entre las "condiciones inorgánicas de la existencia humana y esta existencia activa". La historia de la propiedad es la historia de las "disoluciones" de relaciones históricas. El proceso histórico del capital disuelve otras formas de propiedad y relaciones sociales. ejem. el dinero no tolera otras comunidades que no tengan su forma. La disolución es acumulación como acoplamiento (unidad), unidad bajo el imperio del capital (re-unir-separando). El dinero por sí mismo es insuficiente para producir el capital. los pre-supuestos del capital, luego son los supuestos del propio capital. La valorización del capital supone la dependencia del trabajo como trabajo asalariado. Significados del capital (originalmente significó: ganado), en la época del capital es "esencialmente el capitalista, pero el mismo tiempo, es, a su vez...producción en general".





Plan de trabajo como continuación del texto:


- ¿cuál es la "materia prima" temporal de Marx en el capital?

- ¿ puede esta temporalidad tener una estructura, como en Heidegger, auténtica e inauténtica, propia e impropia?
-¿cómo ello se vincula con una temporalidad alienada y no alienada en el capital?
- ¿en ese "proyecto extático" como temporalidad, la posibilidad de un trabajo sin valor, ni valorización, pudiera ser posible? 
- ¿qué noción de Mundo sin acumulación originaria?



-La temporalidad no alienada en Marx:

Tratamos la condición de posibilidad del presente de un "más allá", un "proyectar" que se encuentra en un "presente" actual, al cual no se tiene acceso por la invasiva determinación al "pasado" del capital. Imposibilidad de la "experiencia" que no sea la del capital como cosificación consumada y radical del capital a interés.
¿En qué consiste esta temporalidad no alienada?, la pregunta hecha a partir de la estructura básica del preguntar, pudiera ser respondida a partir de nociones de índole extáticas de la temporalidad no alienada en Marx. ¿De dónde obtener dichas nociones, que tratan de diferenciarse de las categorías que muestran al modo tradicional metafísico ocultando lo que está más allá, aquello sin imagen, ni representación y que no puede ser expresado en lenguaje cotidiano, pero que se desprende o se comprende desde ahí? El trabajo en Marx tiene distintas temporalidades, la más relevante la del capital, que para mantenerse en ella recurre a la crítica como destructora de apariencias, sin embargo pudiéramos intentar otras temporalidades no alienadas de trabajo en el propio texto del Capital, de modo de intentar mostrar una temporalidad que ciega, hacerla vidente sin dar cabida a la acción pon-ente tradicional.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Apuntes para leer el tiempo: Marx, Heidegger y la temporalidad.


  1. Grundrisse: "Economía del Tiempo: a esto se reduce finalmente toda economía"; "La acumulación es esencialmente un proceso que se desarrolla en el tiempo"; "Plustiempo es el sujeto del capital"; "La riqueza es tiempo disponible, no otra cosa"; "Todo el desarrollo de la riqueza se funda en la producción de tiempo disponible"; "Si por una parte el capital crea el plustrabajo, por la otra el plustrabajo es así mismo un supuesto para la existencia el capital"; diferencia entre capital general y capitales en particular, capitales reales (pluscapital).
  2. En el Capital de Marx, en el prólogo de 1867 se señala respecto de la tarea de la crítica: “el único medio de que disponemos, en este terreno, es la capacidad de abstracción” (como un estatuto del pensar pre-conceptual, pre-categorial, que no es lo mismo que en contra de toda conceptualización o categorización, un tiempo de previedad. Esta anterioridad no queda resuelta mientras no se aclare la cuestión del carácter del tiempo en Marx).Cómo comprender primariamente esta "capacidad de abstracción" bajo la temporalidad, manteniendo o abriendo la riqueza del tiempo utilizado por Marx en el Capital.

  3. El terreno de que se trata es ignoto y no caminado, de tal manera que ese poder de comprensión se nutre abstrayendo materia ignota -sustancia social y las formas del valor como aquel contenido que no tiene ni un átomo de materia natural (El Capital T I, El fetichismo de la mercancía). 

  4. La materia ignota proviene “de una génesis extraeconómica” (Los Grundisse “Formas que preceden a la producción capitalista”) que constituye la dimensión de lo que llamamos un Re-unir-separando. Con esta estructura en el T I, Cap. XXIV, del Capital, se explicita "el secreto de la acumulación originaria", que hace que algo así como el capitalismo se constituya como “relación social”, sin duda que esta dimensión de principio es la condición de existencia del capitalismo y no producto de él, y es lo que en él tiene que necesariamente reproducirse para que pueda seguir siendo capitalismo: “El régimen del capital presupone el divorcio entre los obreros y la propiedad sobre las condiciones de realización de su trabajo. Cuando ya se mueve por sus propios pies, la producción capitalista no sólo mantiene este divorcio, si no que lo reproduce  y acentúa en una escala cada vez mayor.” 

  5. Existen autores que señalan la pertinencia de Marx en la estructura existenciaria de la "cura" heideggeriana. La facticidad sería el lugar de dicha pertinencia. el pre-comprender o comprender en Heidegger es un elemento que permite leer la "capacidad de abstracción" como temporalidad en Marx.(ver"Ser y Tiempo", parágrafo 31).

  6. La transitoriedad en Heidegger para la cuestión del "hombre", el "ser-ahí" y la "verdad" (la "verdad" tiene su propia transitoriedad), coloca una dificultad en el uso de, digamos, los "existenciarios analíticos" y la "base fenoménica" necesaria para textos de otros autores. "Fijar" una "definición", así como recurrir a la "analogía" con estos autores es dejarlos de lado por una "interpretación arbitraria" un "flatus vocis".

  7. La temporalidad en el arte, cuestión a la que se refiere Marx respecto del arte clásico griego, talvez sea una guía para un encuentro de esta naturaleza.(ver "Aportes a la filosofía, acerca del evento", en el "origen de la obra de arte").

  8. Un elemento común o hilo conductor es el epekeinas tez ousia: "La comprensión del ser se funda en el proyecto de un epekeinas tez ousia. De este modo Platón alcanza algo que él llama "lo que sobrepasa el ser" (ver "Los problemas fundamentales de la fenomenología"). Como hilos conductor se podría señalar muy superficialmente: el hypokeimenon griego, el "yo pienso" cartesiano, el "trascendental" de Kant, El "concepto" en Hegel, la "plusvalía" en Marx. Todos excesos o debiéramos decir "ex-tasis" en el sentido del "esquema horizontal" (ver "Ser y Tiempo" parágrafo 69).

  9. “La condición fundamental tanto del conocimiento del ente como para la comprensión de ser es estar en una luz iluminadora; dicho sin imágenes; es aquello hacia lo que hemos proyectado en el comprender aquello que había que comprender: el comprender mismo debe ver de algún modo en tanto que develado aquello a lo que se proyecta. El hecho básico de que una iluminación preceda a todo develamiento es tan fundamental que únicamente con la posibilidad de llegar a ver a la luz, ver bajo la luz, queda asegurada la correspondiente posibilidad de reconocer algo como efectivo. Debemos comprender no sólo la efectividad para poder experimentar algo efectivo, sino que la comprensión de la efectividad debe por su parte tener antes su iluminación. La comprensión del ser se mueve ya en un horizonte iluminadoque proporciona luz” (epekeinas).
  10. 
La cuestión d la posibilidad de la comprensión del ser alcanza algo que se encuentra más allá del ser “lo más allá”: lo que hace posible la comprensión del ser, lo encontraremos sin ninguna imagen si nos preguntamos primero: qué hace posible el comprender como tal. (p.443).

  11. Si bien "La mundanidad del mundo" en "Ser y Tiempo" piensa la estructura de "ser-en-el-mundo", que tiene reconocida relación con los textos de Marx (el "ser genérico" se podría señalar aquí rápidamente), la cuestión del "trabajo" o el "capital" es de poca atención (ver "Ser y Tiempo", parágrafo. 59: "La cotidianidad toma al "ser-ahí" como algo "a la mano" de que se cura, es decir, que se administra y se calcula. La "vida" es un "negocio", lo mismo si cubre que si no cubre sus costos."). También se pueden mencionar "Lógica, Lecciones de M. Heidegger (semestre verano 1934)", sobre "¿Qué es determinación?, allí se coloca al "trabajo": "Trabajo es determinación y misión, pasado y haber-sido". Podemos agregar de que en ese modo de la determinación se trata de un modo de "ex-tasis", un modo de la temporalidad.
  12. Se trata también de una comprensión del mundo, que no radica en el entendimiento teórico de la sociedad o postulados económicos para comprender las crisis, ambas cuestiones ya de por si complejas sin duda, sin embargo, insuficientes para abordar el trabajo del pensar realizado por Marx. No se puede reducir a una cuestión filosófica, sociológica o económica. 
  13. ¿Qué mundo?, si la pregunta lo permite, una temporalidad no entificada (no alienada), Marx da pocos indicios de ello, pudiera servir la negación de lo dicho en sus textos, es decir, lo contrario  a la alienación, pero de ello hay casi nada o no explícito en los textos. Por ejemplo, el "tiempo de trabajo socialmente necesario", es el trabajo humano abstracto pues crea valor y cuando el trabajo no es asalariado, de ¿qué tiempo se trata?, ¿cómo emanciparse de un trabajo que crea valor y que es puesto como condición de la existencia en una época?

La cosificación del capital en la época del capitalismo avanzado.

Autores Ivan Reyes D. e Ivan Atencio A.


Del análisis de la célula económica de la sociedad burguesa Marx, en el prólogo del 1867 dice que “al profano le parece que su análisis se pierde en un laberinto de sutilezas. Y son en efecto sutilezas;…”

El mismo prólogo hace una invitación “a lectores deseosos de aprender algo nuevo y, por consiguiente, de pensar por su cuenta.”

De la invitación aludida se desprende su vínculo interno con la tradición misma del pensamiento occidental ya tempranamente enunciada en el libro primero de la Metafísica de Aristóteles: “Todos los hombres desean por naturaleza saber”, sabemos del reconocimiento que Marx hace en el capítulo 1, cuando trata de la forma del valor a Aristóteles como el “gran pensador que primero analizó la forma del valor como tantas otras formas del pensamiento de la sociedad y de la naturaleza”. De aquí que esta invitación, a la vez que nos relaciona con un acontecimiento inédito en la historia de la humanidad occidental que define una época de ella como la época del capitalismo, nos vincula a una cierta tradición de pensamiento que en la obra de Marx deviene crítico, justamente por la irrupción de algo genuinamente nuevo que tiene lugar inesperadamente en esta propia historia (“En diversos pasajes de El Capital aludo al destino que les cupo a los plebeyos de la antigua Roma. En su origen habían sido campesinos libres, cultivando cada cual su propia fracción de tierra. En el curso de la historia romana fueron expropiados. El mismo movimiento que los divorció de sus medios de producción y subsistencia trajo consigo la formación, no solo de la gran capital fundiaria, sino también del gran capital financiero. Y asi fue que una linda mañana se encontraron con que, por una parte, había hombres libres despojados de todo a excepción de su fuerza de trabajo, y por la otra, para que explotasen este trabajo, quienes poseian toda la riqueza adquirida. ¿Qué ocurrió?. Los proletarios romanos se transformaron, no en trabajadores asalariados (la negrilla es nuestra), sino en una chusma de desocupados mas abyectos que los “pobres blancos” que hubo en el sur de los Estados Unidos, y junto con ello se desarrolló un modo de producción que no era capitalista sino que dependía de la esclavitud, asi pues, sucesos notablemente análogos pero que tienen lugar en medios históricos diferentes conducen a resultados totalmente distintos.” (Carta de Marx al director de Otiechestvennie Zapiski)), de manera que ella, la tradición histórica, queda como prehistoria (en que se inscriben los modos de producción precapitalistas caracterizados todos ellos por constituir modos de producción directamente social); así ante lo nuevo, como también este prólogo lo señala, “el único medio de que disponemos, en este terreno, es la capacidad de abstracción” (idem), el terreno de que se trata es ignoto y no caminado, de tal manera que ese poder de comprensión se nutre abstrayendo materia ignota (la sustancia social y las formas del valor como aquel contenido que no tiene ni un átomo de materia natural) de la proveniencia “de una génesis extraeconómica” (Los Grundisse “Formas que preceden a la producción capitalista”), que constituye la dimensión de un Re-unir-separando, que hace que algo así como el capitalismo se constituya como “relación social”, sin duda que esta dimensión de principio es la condición de existencia del capitalismo y no producto de él, y es lo que en él tiene que necesariamente reproducirse para que pueda seguir siendo capitalismo: “El régimen del capital presupone el divorcio entre los obreros y la propiedad sobre las condiciones de realización de su trabajo. Cuando ya se mueve por sus propios pies, la producción capitalista no sólo mantiene este divorcio, si no que lo reproduce  y acentúa en una escala cada vez mayor.” De esto da, precisamente, cuenta el Libro I del Capital titulado “el proceso de producción del capital”, aludiendo a que se trata de ver “no solo cómo el capital produce, sino también cómo se produce él mismo, el capital” (cap IV) y se trata de ver cómo se produce él mismo en esta, precisamente, época del capitalismo avanzado, dando cuenta de la vigencia del pensamiento crítico de Marx, a la vez que  accediendo a su invitación, pensar esta época por nosotros mismos.

De la actualidad de la cosificación:

La “Actualidad de la cosificación” adviene a una escala cada vez mayor, a partir del de la mantención y reproducción del presupuesto extraeconómico: post modos de producción precapitalistas y previo al modo de producción capitalista. La cuestión que nos ocupa es, precisamente, pensar esta actualidad del capitalismo avanzado, desde la consumación de este presupuesto que se mantiene y reproduce, y esta vez, en la globalización.

Cuando comprendemos o nos damos a la tarea de comprender no sólo cómo produce el capital, sino comprender cómo se poduce el capital, una de las cuestiones a tener en consideración es lo que se refiere como “la diferencia de valor la cual consiste en que el valor de la fuerza de trabajo y su valorización son dos factores completamente distintos”, y la otra cuestión a considerar es que en la circulación D-M-D’, las formas comprometidas, dinero y mercancía, funcionan como modalidades distinta de existencia del propio valor, asi el valor pasa de una modalidad a otra, de la modalidad general (dinero) a la modalidad particular (mercancía), convirtiéndose “así en sujeto automático” (cap IV), de modo que el valor se erige en sujeto de un proceso en el que su magnitud varía automáticamente, desprendiéndose como plusvalía de sí mismo como valor originario o lo que tanto vale, valorizándose a sí mismo. En efecto; el proceso en que se engendra plusvalía es su propio proceso y por tanto la valorización de sí mismo. Ha obtenido la virtud oculta y misteriosa de engendrar valor por el hecho de ser valor. Como sujeto mudable de este proceso, el valor necesita ante todo de una forma independiente en que contraste su identidad consigo mismo. Esta forma sólo puede dársela el dinero. (Cap IV, pág 109-110).

Estas dos cuestiones recorren la obra del Capital de punta a cabo; a través de la metamorfósis de la cosificación, movidas por el presupuesto extraeconómico: el Re-unir-separando, el capital como proceso de acumulación de trabajo abstracto (la plusvalía: “La producción capitalista no es ya producción de mercancías, sino que es, sustancialmente, producción de plusvalía”; TI sección V) y el capital como proceso automático de valorización dineraria, de un dinero específicamente capitalístico, donde la formula D-M-D’ se contrae autonomizándose a D-D’: da lugar a lo que nosotros nombramos aquí como La cosa capital (Cfr. TIII cap. XXIV). Se trata del escendimiento de la “identidad plusvalía-trabajo sobrante” como límite cualitativo de la acumulación capitalista.

La escindida identidad de plusvalía-trabajo sobrante a dado lugar a la época del capitalismo avanzado, caracterizada por carecer de límite cualitativo a la acumulación capitalista y consumando su cosificación en una forma carente de contenido, donde la relación social se reduce a la relación de una cosa consigo misma:

“En el capital a interés aparece, por tanto, en toda su desnudez este fetiche automático del valor que se valoriza a sí mismo, del dinero que alumbra dinero, sin que bajo esta forma descubra en lo más mínimo la huella de su nascimiento. La relación social queda reucida aquí a la relación de una cosa, el dinero, consigo misma. En vez de la transformación real y efectiva del dinero en capital sólo aparece ante nosotros, solo aquí, su forma carente de contenido.  Como ocurre con la fuerza de trabajo, el valor de uso del dinero se convierte aquí en fuente de valor, de más valor que el que en él mismo se contiene. El dinero como tal es ya potencialmente, un valor que se valoriza así mismo y en calidad de tal se presta, lo cual es la forma de venta que corresponde a esta peculiar mercancía”. (TIII, cap. XXIV)

Como forma carente de contenido, un valor que se valoriza a sí mismo, se presta, lo cual es su forma de venta y su precio el interés que ya no es parte de la ganancia, es decir, de la plusvalía que se extrae del trabajo asalariado (valor de uso de la fuerza de trabajo):

“También esto aparece invertido aquí: mientras que el interes es una parte de la ganancia, es decir, de la plusvalía que el capitalista en activo arranca al obrero, aquí nos encontramos a la inversa, con el interés como el verdadero fruto del capital, como lo orginario, y con la ganancia transfigurada como la forma de ganacia de empresario, como simple accesorio y aditamento añadido en el proceso de reproducción. El fetichismo del capital y la idea del capital como un fetiche aparecen consumados aquí. En la fórmula D-D’ tenemos la forma más absurda del capital, la inversión y materialización de las relaciones de producción elevadas a la más alta potencia: la forma del interés, la forma simple del capital, antepuesta a su mismo proceso de reproduccion; la capacidad del dinero o respectivamente, de la mercancía, de valorizar su propio valor independientemente de la reproducción, la mistificación capitalista en su forma más descarada.” (TIII, cap. XXIV)

“Es en el capital-dinero donde el capital se convierte en mercancía cuya cualidad de propia valorización tiene un precio fijo, plasmado en el tipo de interés vigente en cada momento.
Como capital a interés,y concretamente en su forma directa capital-dinero e interés (las demás formas de capital a interés, de que no tenemos por qué preocuparnos aquí, se derivan de estas formas y la presuponen), adquiere el capital su forma fetichista pura, la forma de D-D’ como sujeto, la forma de cosa suceptible de venta”: la cosa capital (TIII, cap. XXIV)

El dispositivo del Re-unir-separando, que como evento extraeconómico ha realizado la identidad cualitativa de plusvalía-trabajo sobrante en cada modalidad de la múltiple fragmentación del captalismo, introduciendo coherencia en la dimensión que tiene a la vista no sólo cómo produce el capital si no que fundamentalmente es atenta a cómo se produce el capital, al escindirse la identidad cualitativa, realiza ahora la forma fetichista pura del capital como cosa capital, donde el cómo se produce y el cómo produce el capital ya no se explica a partir de la identidad cualitativa en cuestión, de ahí que la relación social capital-trabajo asalariado, se ha reducido a la relación de una cosa consigo misma: la cosa capital.

“La identidad entre la plusvalía y el trabajo sobrante traza un límite cualitativo a la acumulación del capital: la jornada de trabajo total, el desarrollo en cada momento de las fuerzas productivas y de la población, que limita el número de jornadas de trabajo que pueden ser explotadas al mismo tiempo. En cambio, si la plusvalía se concibe en la forma indistinta del interés, el límite es puramente cuantitativo y escapa a toda fantasía.” (TIII, cap. XXIV)

En la acumulación del capital, vía realización de la plusvalía, através del dispositivo del Re-unir-separando, en el caso de su límite cualitativo, la deuda que instala este dispositivo con respecto al lazo social, queda circunscrita a la identidad de plusvalía y de trabajo excedente señalado. Pero en el caso de la acumulación del capital por vía del límite cuantitativo, “si la plusvalía se concibe en la forma indistinta del interés”, es decir, en la cosa capital, la deuda es perpetua. Si hay desacople de la cosa capital (“la relación social queda resumida aquí a la relación de una cosa, el dinero, consigo misma………….Como ocurre con la fuerza de trabajo, el valor de uso del dinero se convierte aquí en fuente de valor, de más valor que el que en él mismo se contiene”. En calidad de valor que se valoriza a sí mismo se presta, lo cual es su forma de venta y su precio es el interés, que ya no es una parte de la ganancia de la plusvalía que el capital extrae del trabajo asalariado) del límite cualitativo, como época del capitalismo avanzado, consumándo la temprana advertencia de Marx de la vocación mundial del capital, del mercado mundial y las crisis. Independientemente de las múltiples fragmentaciones del capitalismo como hemos dicho y de su expansión territorial, la deuda respecto al lazo social se encontraba dentro del límite cualitativo señalado; lo que ahora irrumpiría con el desacople en la cosa capital y la perpetuación de la deuda con el “lazo social”, es una totalidad que se recompone virtualmente y algoritmiza el límite cuantitativo múltiplemente, donde la sociedad no sería distinta del algoritmo de computo que agota la idea de un cálculo efectivo, de modo tal que el concepto de una sociedad mundial capitalística quedaría reducida a la noción empírica de singularización señalada en ese cálculo efectivo del  múltiple fraccionamiento en bits de la totalidad capitalística, reproduciendo su estructura de cosa capital fractalmente en tal singularización.

Sin duda que para lo anterior hay motivos de sobra en la globalización financiera, téngase a la vista la formula de Black, Shoes y Merton en relación al juego especulativo de las bolsas mundiales y sus consecuencias en la crisis surprime, la formula tiene la pretensión de transformar la incertidumbre del trading  entre la acción y la opción casi a 0 en una matemática del cambio continuo, dicha crisis surprime es su fracaso rotundo, y el movimiento global electrónico de derivados financieros, a decir de Dick Brian y Michael Rafferty, como dinero global específicamente capitalístico (2006), queda puesto en juego en la actual crisis de derivados. Y en referencia a la teoría social contemporánea tengase a la vista el teorema de la selectividad forzosa como matriz terórica de la Teoría General de Sistemas Sociales de Niklas Luhmann y su proyección en los distintos discípulos, como es el caso de Günter Jackob en relación al Sistema Social Jurídico Penal. Y el análsis económico de la Escuela de Chicago junto a su teoría, tanto del capital humano como del delito y la criminalidad en la sociedad contemporánea como sociedad de la incertidumbre, crítica ya anunciada por Foucault en el Nascimiento de la Biopolítica.

La anterior relación da cuenta de cómo ha operado el dispositivo extraeconómico del Re-unir-separando a decir de Marx: “cuando ya se mueve por sus propios pies la producción capitalista no sólo mantiene este divorcio, sino que lo reproduce y acentúa en una escala cada vez mayor”. La cosa capital como totalidad capitalística es la identidad de un límite cuantitativo permanentemente distinto de sí mismo, es decir, pura exterioridad cosificada, en que se consuma esta época de capitalismo avanzado como globalización financiera.


De la actualidad de la alienación:

Alienación temporal de la temporalidad, “Economía del tiempo: a esto se reduce finalmente toda economía” (pág. 101, Grundisse).