viernes, 16 de julio de 2010

Lecturas de Ser y Tiempo: Preparado Fenomémico

La base fenoménica del "ser ahí" que se requiere para desembozar conceptualmente, fenoménicamente, el sentido del ser.

La constitución fenoménica del "ser ahí" no proviene de un sujeto o un yo inmediato, el sujeto arrastra la cuestión del hypokeimenon desconociendo tal constitución (ver parág. 10). La posibilidad de hacer distinciones respecto de lo óntico y hacer presentes distinciones fenoménicas ontológicas es la tarea de la analítica existenciaria, el camino es a través de la triada: lo óntico, la diferencia óntico-ontológica y lo ontológico.

Estas distinciones se expresan en el tratamiento de las categorías como preparado para la conceptualización en existenciarios.

Las categorías ontológicas tradicionales no apresan "la estructura original del ser del "ser ahí" con arreglo al contenido fenoménico de la cual tienen que articularse los conceptos referentes al ser" (ver parág.12). Sin embargo, cuanto más se avance en la comprensión de ser de los entes..."tanto más amplia y segura se volverá la base fenoménica para poner en libertad el fenómeno del mundo" (ver parág. 17).

Como se señala en el parágrafo 2, el preparado fenoménico deviene a partir de lo dilucidado en la estructura de la "pregunta", que "ha menester de que se llegue a "ver a través" de ella adecuadamente", en ella se fija el aquel ente que "debe funcionar como primario a que preguntar". Este hilo conductor procede de la propia pregunta: "Todo preguntar es un buscar. Todo buscar tiene su dirección previa que le viene de lo buscado". En tanto de lo que no se sabe no hay pregunta, para preguntar se tiene que saber algo de lo buscado. Con ello se liga a la tradición filosófica, realizando la pregunta a la pregunta filosófica -la cual tiene el carácter del buscar como voluntad de poder, se pone y domina como logos, como hypokeimenon-. Ser y Tiempo liga el comprender con la pregunta, el texto se mantiene en este comprender existenciario, nunca deja el comprender, de alguna manera se mantiene la relación con la cuestión del sujeto. Su quiebre en el parágrafo 44, es al ligar el comprender con la verdad, que queda desatendido en lo que continúa del texto. (esto último está por fuera del parágrafo 31, aunque hay quiénes señalan que el quiebre del texto ya se encontraría en el parágrafo 2, en la estructura de la pregunta).

La pregunta requiere una comprensión previa (eventual estructura del tener, ver y concebir previos, como pre-ser-se, estructura que forma "parte" de la estructura de la cura). En esta pre-comprensión está dado lo preguntado: el "ser", el texto busca leer en el "ser ahí" la pregunta por el "sentido de ser", por tanto lo que hay que aclarar es esta "pre-comprensión" y de ello se ocupa la "analítica" de Ser y Tiempo.

“el “ser ahí” es ónticamente no sólo algo cercano o incluso lo más cercano, nosotros mismos somos en cada caso él. A pesar de ello, o justo por ello, es ontológicamente lo más lejano” (parág. 5), de allí que se requiera una analítica existenciaria, no existencial. Esta forma de acceso y de interpretación muestra al ente en sí mismo por sí mismo. Es un mostrar-se. alejar la lejanía permite poner en libertad el horizonte para la exégesis del ser en general.

La analítica existenciaria muestra "el ente tal y como es "inmediata y regularmente" en su "cotidianidad" "de termino medio"...Es mirando a la fundamental constitución de la cotidianidad del "ser ahí" como brota y se destaca por vía preparatoria es ser de este ente" (parág. 5). El "término medio" como "sentido común".



"El "apriorismo" es el método de toda filosofía científica que se comprenda a sí misma. Por no tener nada que ver con una construcción arbitraria, pide la investigación del apriori que se prepare con justeza el terreno fenoménico. El horizonte más cercano que tiene que quedar preparado para la analítica del "ser ahí" está en la cotidianidad del término medio de éste"

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